¿Por qué el sudor agrava la dermatitis atópica o el eczema?
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El eccema, también conocido como dermatitis atópica, es una afección cutánea crónica que causa inflamación, enrojecimiento y picazón. Puede desencadenarse por diversos factores, como el sudor. A continuación, te explicamos cómo el sudor puede afectar al eccema y qué puedes hacer para controlarlo.
El sudor es una función corporal natural que ayuda a regular la temperatura corporal. Cuando el cuerpo se calienta demasiado, se produce sudor para enfriarlo. Sin embargo, en personas con eccema, el sudor puede desencadenar brotes. Esto se debe a que el sudor puede irritar la piel, ya de por sí sensible, de una persona con eccema, provocando un aumento del enrojecimiento y la picazón.
Hay varias maneras de controlar el eccema y reducir el impacto del sudor. Primero, es importante mantener la piel hidratada . Aplicar una crema hidratante espesa y cremosa después de la ducha puede ayudar a retener la humedad y reducir la probabilidad de brotes. También es importante evitar las duchas y los baños calientes, ya que pueden despojar a la piel de sus aceites naturales y empeorar el eccema.
Otra forma de controlar el eccema es evitar la ropa ajustada o sintética. La ropa ajustada puede atrapar el sudor en la piel, provocando irritación. En su lugar, opte por ropa holgada y transpirable hecha de fibras naturales como el algodón o el lino. También es recomendable evitar el ejercicio intenso o las actividades que provoquen sudoración excesiva, ya que esto puede empeorar los síntomas del eccema.
Cabe destacar que el eccema no se debe a una mala higiene, por lo que es importante no limpiar la piel en exceso. En su lugar, use un limpiador suave y sin perfume y evite frotar la piel con demasiada fuerza. También es importante usar agua tibia al ducharse o lavarse la cara, ya que el agua caliente puede eliminar los aceites naturales de la piel y agravar el eccema.
En conclusión, el sudor puede desencadenar brotes de eccema. Para controlar esta afección, es importante mantener la piel hidratada, evitar la ropa ajustada o sintética y evitar el ejercicio intenso o las actividades que provoquen sudoración excesiva. También es importante usar un limpiador suave y agua tibia al ducharse o lavarse la cara. Siguiendo estos consejos, puede ayudar a controlar el eccema y mantener una piel sana y cómoda.